Si me hubieran dejado
habría reventado
la caja fuerte de un banco, creyendo... Delirios de Robin Hood.
Sentado en un banco, aquel desconocido me habló de los grises, de su chaqueta de pana con coderas, su jersey de cuello vuelto, su boina regaló de una francesita que le regaló el "Das Kapital". De la transición, de Euskal Herria, los G.R.A.P.O. , de coches que volaron, de como gritó cuando Salvador dejó de hacerlo.
Me habló de las huelgas, de su primer porro de marihuana, que le lió Laura y que le supo a desconocido, a cerveza, y algo más tarde esa noche a saliva,a mujer ardiendo. De la absenta que su amigo André y como acabaron en una de las estatuas del caudillo que aun había en Madrid. Del cocido que su madre preparó el día que se fue de casa mientras su padre gritaba que no había criado a un rojo. De como se sintió libre cuando cerró de un portazo.
De como Laura se fue con André a vivir a un estudio en París. De como acabó Económicas, leyendo en primer curso a Marx y en el ultimo a Keynes. De Rocio, de su calidez moral y económica, de su boda por la iglesia donde pintó "La única Iglesia que ilumina es la que arde". De su primer coche familiar pensando en los niños. De la hipoteca. De su trabajo en un banco, que le asqueaba de 8 de la mañana a 8 de la mañana. De las apreturas económicas. De cuando se encontró con André y este le dijo que Laura había muerto de VIH (Como tantos otros conocidos que no "maduraron a tiempo") que le había contagiado también a él. De como volvió a casa ese día, follándose a su mujer por primera vez en meses y concibiendo a una nueva Laura. De Raúl que vendría dos años después de un viaje a Benidorm, y de Carlos, que vino cuando desempolvó sus apuntes de primero y el libro del barbudo de Karl le hizo recordar "Sus estupideces de juventud"
miércoles, 26 de octubre de 2011
jueves, 13 de octubre de 2011
Pelo Rojo. Piel Blanca. Sangre Caliente.
Se presentó a deshoras en mi casa, venía borracha, con un cigarro a medio consumir en los labios, el pelo color fuego despeinado de bailar toda la noche e incendiar a toda la sala, mirándome entre la suficiencia y la ternura, entre la frialdad y la calidez de su piel blanca. No dijo nada. No le hacía falta decir nada. Me apartó de la puerta con un ligero empujón y tiro el bolso, chaqueta y zapatos en medio del pasillo, antes de que me hubiera dado tiempo a cerrar la puerta.
Se apropio de la casa con solo entrar y mirarme. Habló y dijo : -Dijiste que viniera siempre que quisiera y estuvieras disponible.
Se acercó y me besó. No fue un beso lánguido de entrega. No hubiera querido un beso así suyo en esas circunstancias. Era casi un reto. Sus ojos brillaban. Yo sonreía. Ella también. Su sonrisa me mataba. Me llegaba dentro. Me recorría.
Seguía fumando mientras llegaba al comedor, se quejaba del calor y se sentaba en el sofá....
Seguía fumando mientras llegaba al comedor, se quejaba del calor y se sentaba en el sofá....
Su pello rojo contrastaba con el verde del sofá. Apagó el cigarro haciendo un anillo y dijo : Aun sigo sobria, o al menos demasiado como para encerrarme aquí. Vámonos. Al menos yo me voy corazón. Bebamos y fumamos todo lo que haya que beber y fumar. Y luego, me dejaré ablandar y te pediré que me acojas esta noche... Una noche que como tu dijiste durará todo lo que queramos mientras me llenas la piel con lo primero que escribas, seguimos bebiendo, seguimos fumando, seguimos explotando de deseo, y no subimos las cortinas...
Como negarse... Como decirla que no... Asentí. Volvió a sonreir. Volvió a atravesarme. Ahora entiendo a Adán. Una eternidad con Eva no hubiera tenido comparación con una noche con Lilith.
There’s still a little bit of your taste in my mouth...
Pero no se si es el sabor de la primera copa o de la última. De la felicidad de la noche o del de la resaca de la mañana con el sol en la cara.
De la amargura, la bilis, el odio, el asco,las lágrimas, los ataques, los silencios, las miradas huidizas, la magia rompiéndose como un montón de bombillas en el suelo de una habitación dejada de la mano de Dios. De las listas pendientes y los interrogatorios contra la pared.
Del amor y la confidencia. De los besos al despertarse. De las cenas para dos y la película elegida a medias. De las copas de vino y del sexo salvaje de los enamorados. De tu olor en mis sabanas y tu sonrisa en mis labios. De las caricias y los viajes en autobús.
that i can’t say what's going on"
miércoles, 13 de julio de 2011
Pero la luna esta llena...
- · ...y yo estoy tirado en un sofá con un portátil destrozado al que no le funciona el ventilador y oigo el tic -tac de mis dedos en las teclas.·· Y echo un traguito y le vuelvo a dar al play tras volver de tumbarme con Lorca. Suena sabina y dice que a la orilla de la chimenea.Pues yo a la orilla de la chimenea no se, Pero a la de la piscina si (resulta curioso tener los pies metidos en algo que le gusta tanto mientras tengo en las manos algo que le gusta tampoco, algún poeta podría sacar algo de ahí) y pienso en que dice que aun me quedan cosas por escribirla, pero que yo no digo que hace tiempo que dejo de ser una apuesta y se convirtió en un vicio a la altura de imitar las poses de iggy pop cuando suena un solo de guitarra.Que la gente me dice que soy un animal y un depravado y yo: que más que un polvo salvaje lo que quiero es alguien que me apoye la cabeza en sus rodillas y sin prometerme nada para mañana me diga que: “todo está bien”,que vea leaving las vegas o closer conmigo y que no crea que quiero sacar algo de ellas.
Y fito pregunta que si le ves, y yo la preguntaría que si me ve con los pies en la piscina, la camiseta rota de los conciertos pequeños, las manos acariciando una guitarra imposible que no se tocar, una colilla apagada en los labios, mi perro apoyado a mi lado, despeinado con unas gafas que me quedan mal y la luna "casi" llena por encima.·· Y no atrevería a preguntar si me acompañaría o me dejaría apoyar la cabeza en sus rodillas.·
· Así que recojo los bártulos,le doy un beso al perro,apago la luz,me subo a la habitación y me acabo"Confieso que he vivido" y sueño con ser poeta
lunes, 4 de julio de 2011
Don't Let Us Get Sick...
Warren Zevon padecía cáncer de pulmón. Le dieron unos dos meses de vida. A raíz de ello, en un programa de televisión, le preguntaron que haría a partir de ese momento, sabiendo que literalmente se estaba muriendo. Su respuesta : "Supongo que disfrutar cada sandwich". Un año después seguía vivo y había parido un discazo llamado "The Wind"
Puedes morir en cualquier momento, en cualquier instante. Y seguramente no tengas la "suerte" de saber cuando va a pasar. Así que no malgastes tu vida. Vívela de tal forma que el momento antes de cerrar los ojos e irte al cielo o dejar de existir, no tengas que llorar por las cosas que no has hecho. Que no tengas que arrepentirte de no haber dicho te quiero o de haberte enfangado en una relación que no lleva a nada. Puede ser que el momento te llegue con 80 años o con 20, así que no hagas nada pensando en un futuro que no va a llegar si no estas seguro de ello. No cargues ninguna decisión como una losa para decir a última hora : "Tendría que haber hecho esto otro". Tiene que ser una mierda amargar tus últimos momentos con lágrimas. No hagas una lista de cosas pendientes que sabes que nunca vas a cumplir, sólo te servirá para tener un montón de cosas pendientes. Levántate cada mañana y saluda al Sol. Hazle el amor a tu pareja y tomate una cerveza con un amigo. Ríete siempre que puedas y llora siempre que tengas que hacerlo. Asómbrate con el mundo. Llena de minutos tus horas (Terry Pratchett Dixit). Pelea por lo que quieres sin consumir tu vida en ello, pero decidelo tú. Es más. No hagas caso de esta lista y vive tu vida como mejor te parezca. Pero recuerda "Disfruta de cada Sandwich"
lunes, 27 de junio de 2011
Cooltrane...
Cuando se fue, dejo mi habitación y mi mente echas un caos. Los libros de los que hablamos la noche antes y que me había empeñado en enseñarla. La charla sobre el bien y el mal, el futuro que no sabía querer y el que no quería. Sobre drogas, mientras bebíamos cerveza, un ruido de fondo de cualquier música (No había mundo más allá de aquel momento) Mientras solo podía mirarla a ella y a la botella de Heineken cuando la conversación se ponía demasiado profunda. Fumaba un pitillo detrás de otro y me temblaban las manos cuando la hacía reír. (Quería pensar que era yo el que lo hacía)
Me tumbe en la cama, mirando las formas que iba haciendo el humo de camino al techo, Charlie Parker sonaba bajito... La cama conservaba su olor cálido,algún pelo castaño y un pendiente que se había quitado y dejado en cualquier parte mientras se tumbaba en mi tripa y yo seguía hablando. Pero sobre todo se notaba su ausencia. Entre el saxo y la batería faltaba el sonido de su risa clara, sus ojos interrogantes, sus ganas de saber más, los besos dados a escondidas de la luz, sus dedos trazando círculos en mi pecho... Se notaba su falta, de su cuerpo durmiendo en la cama, del sonido de su respiración tranquila, de mi quietud mirándola, sin atreverme a mover un solo dedo por no despertarla...
Se había ido (El metro y la Uni no perdonan dijo) despidiéndose con un beso, dejándome el sabor de su pintalabios en los labios, el olor de su colonia en la ropa... Y unas ganas irresistibles de volver a verla.Y yo, tumbado en la cama, escuchando a Parker, con mi cigarro casi consumido en la mano derecha y sujetando en la izquierda su pendiente, no podía si no esperar a volver a cruzarme con ella, volver a abrir una cerveza y hacerla reir...
domingo, 26 de junio de 2011
1º (.G)
Se despertó con olor a café y pan tostado. La cama estaba revuelta y las sabanas habían volado, como la ropa, por toda la habitación. El Sol, perezoso entraba por la cortina e iluminaba la escena. De la cocina seguía viniendo olor a desayuno, ruido de platos y de un pequeño chisporroteo. Una botella de ron a medio a beber estaba sobre la mesa, junto con un cenicero y un boli con el que él había escrito de su cadera a su muslo: "Puedo escribir los versos mas "bellos" esta noche".
Se sentó en la cama y se vio en el espejo. Despeinada, solo con una sábana tapándola. Pero se sentía hermosa. Colocándose el pelo, sonrió a su reflejo y, contenta (Y algo sorprendida) recordó como había acabado en aquella cama...
Oyó entre el ruido un "te invito a desayunar" en el oído. Se giró y solo con una sonrisa sin decir nada, aceptó. Lo siguiente fue el nerviosismo, la respiración agitada, una canción de sabina cantada a medias a medias de cantar, interrumpida por unos zapatos con demasiado tacón para correr, por un beso rápido, apenas un roce, tímido y casi colorado... Las calles desaparecían bajo sus pies y las escaleras se subían como si les fuera la vida en ello. Las llaves tardaban demasiado en abrir la puerta como para no empezar a comerse en el portal. Y lo siguiente, la ropa al suelo, las manos recorriendo los cuerpos hambrientas, besos capaces de quemar, la necesidad animal de buscarse y acercarse más...más.
El ruido de pasos en el pasillo la hizo volver. Se oyó un click y la canción dejada a medias empezó a sonar. Se rió, se tumbó en la cama y jugó a hacerse la dormida mientras los labios de él bajaban por su columna.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
